tucumán, una etimología (VII)

Continuamos la serie de textos que se sumergen en el nombre de la provincia en busca del huidizo origen. Así, damos con un escrito de 1889 del Padre Miguel Ángel Mossi, citado por Benjamín Gutierrez Colobres en su trabajo sobre “Toponimia de Tucumán”. Mossi, después de destacar la exuberante riqueza del suelo tucumano, dice:

…aquí se confirma lo que al respecto del nombre de Tucumán cita el Padre M. A. Mossi, quien con todo acierto y verosimilitud, a nuestro pensar, refuta al Padre P. Lozano “Historia del Paraguay y etc.” acerca del significado de la palabra Tucumán: pues el Inca Huayna Kjapac debió haber dicho en correcto kjéchua: “Imaymana Tucumana” que significa: abunda de todo –ver Padre Mossi “Manual del Idioma General del Perú”, paginas 70, 137/38- y no como lo hace decir el Padre Lozano, quien pone en boca del Inca las siguientes palabras: “no hay cosa ninguna, de todo nada”; la naturaleza con la prodigalidad conocida por todos, está desmintiendo tales palabras




tucumán, una etimología (VI)

Sin título, carbónico color sobre papel, 35×50 cm. 2020. Malcon D’Stefano.

En Etimología de la palabra Tucumán, Domingo Bravo dice que “el lingüista Samuel A. Lafone Quevedo, considerado el fundador de la lingüística argentina, justiciera opinión a la que adherimos la nuestra, es el primer lingüista que acomete el tema de explicar lingüísticamente la etimología del topónimo Tucumán”. Lafone Quevedo llevó a cabo esa tarea en Tesoro de catamarqueñismos, obra publicada en 1898 en cuya presentación, cuenta Bravo, el autor, “con una sobriedad científica que nos complace en destacar, nos dice”:

A mi solo deseo I. 2019. Malcon D’Stefano

Los años pasaban y se afirmaba mi convicción de que el Cacán no era Quichua, y esta duda me obligaba a dejar dormir mi Tesoro, porque estaba claro que preferible era presentarme ante el curioso lector con un no sé seco, que endosarle un cúmulo de etimologías de esas que traen descrédito a esta ciencia […]

La mejor noticia que al respecto tenemos, la da Lozano en su historia de la conquista, y en estas palabras: el nombre de Tucumán se tomó de un cacique muy poderoso del Valle de Calchaquí, llamado Tucma, en cuyo pueblo, que se decía Tucmanahaho (nombre compuesto de dicho cacique, y el de ahaho, que en lengua cacana propia de los calchaquíes quiere decir pueblo) […] 

La pena. 2020. Malcon D’Stefano

Tucmán… Etim.: una parte de la etimología la da Lozano en párrafo ya reproducido, a saber: El pueblo (ao) de Tucumán, cacique así llamado. Ahora los apellidos en man son araucano, como Naculman, “diestro o de suerte en el correr”; así Tucman sería “diestro o de suerte en Tuc”. No faltan las variantes: Tacuimán o Tacuymán, así que Tucmán puede referirse a Tucumán o a Tucuymán; en aquel caso sería: diestro o de suerte para acabar; en éste: diestro o de suerte en todo. La terminación man es cacana, pues la hallamos en Bilismá, nombre de lugar, al oeste de Frías

La derivación quichua Tucumán (hacia donde se acaba), tiene el inconveniente de que “acabarse” es Tucucu. Desinencias cacanas con raíces quichuas son comunes.   

tucumán, una etimología (V)

He aquí la etimología propuesta por el eminente historiador Doctor Vicente Fidel López, quien, en su libro “Historia de la República Argentina” (Editorial Sopena, 1938, Buenos Aires), dice lo siguiente: 

La topografía tucumana, pues ellos —se refiere a los quichuas— llamaban Tutcumán a toda la parte del continente hoy argentino que queda al oriente de las cordilleras. 
Todo eso era para ellos el Tucumán: voz compuesta de Tutuk y Umán, gobierno del Sur, o bien de la parte oscura del mundo: “tutuk”. 

El mismo autor, en “Manual de la Historia Argentina” (1949, Buenos Aires), reafirma su posición:  

La palabra quichua es: Tuccu-Uman o sea “Uman” cabecera o gobierno. “Tucu” de la región obscura: es decir, del Sur, por el mismo artificio con que los europeos en el otro hemisferio la llaman la región clara, o sea el “Medio-Día”.
Al tiempo de la conquista el Tucu-Uman era una región culta y agricultora…

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*Las obras que acompañan el texto son de Mauricio Poblete.