7 poemas de tao lin

Por Florencia Méttola*

Empecé a leer Tao Lin hace como diez años. Probablemente por un amigx que siempre me recomienda libros o cosas para leer. Compartimos la “pasión” ya no por la literatura, aunque comenzó siendo por la literatura, sino más bien por la escritura, simplemente. Y en cierto modo creo que la escritura de Tao Lin también tiene que ver un poco con esta idea, con darle más importancia a la escritura que a la literatura. Ha escrito sobre todo y ha intentado todos los géneros, desde cuentos hasta ensayos, pasando por varias novelas o novelitas; pero lo que siempre me llamó la atención de él fue su poesía, tal vez por el tono, por la forma de decir las cosas. Solía ​​sentir esto también con otrxs escritores estadounidenses que realmente me gustaban. Estoy hablando quizá de un estilo, que me atraía como lectora y como escritora: podría llamarse “minimalismo” o “realismo sucio”. Pero la idea que sobrevive cuando leo Tao Lin, si disfruto un texto escrito por él o no, es un efecto o lo que recibo como un efecto, y ese efecto para mí está relacionado con la poesía, con la capacidad de transmitir poesía como si fuera una droga o por qué no sangre, algo vital; un impulso materializado, tal vez. Debería ampliar este concepto. Lo haré después. O no, tal vez podría explicarse por sí mismo.

Cuando leí estos poemas, estaba pasando por momentos difíciles, como todxs los demás, supongo. Tiendo a pensar egocéntricamente que en mi caso las cosas son peores, porque algo siempre está sucediendo a mi alrededor, algo (digamos) incorrecto, inestable, indeseable. Pero, cuando leí estos poemas, sentí algo que hacía un tiempo no sentía con lo que leía o veía. Tal vez sea algo comparable a la felicidad del amor, cuando todo es hermoso con alguien y estás muy enamoradx; me refiero a la experiencia de la belleza, a ese breve momento en el que sentís que algo vale la pena.

Hoy es un día gris y miro por una ventana y hace mucho frío y siento como si estuviera en el medio de la nada, totalmente sola, pero como si hubiera deseado este aislamiento; sin embargo, estoy así porque no hay otra manera. Me recuerda a unas de las ideas acerca de escribir que tiene Tao Lin, que expresa de forma similar en un video que vi en YouTube, pero con la diferencia de que puede estar solo y concentrarse, y si está deprimido o triste, puede manejarlo. Cosa que yo nunca he podido lograr, o no sin mucho padecimiento. Me parece envidiable. Y hay algo de eso en estos poemas y en estas traducciones, algo de querer ser a veces Tao Lin. (Nota de color: es de cáncer, como yo). 

.

Olas

Papá dijo que le gustaba Trump porque Trump

fue el único que no le tenía miedo a China.

Había comido helado orgánico cuando lo encontramos

y mi mamá estaba en el parque sacándole fotos a cosas.

Todavía discutíamos sobre Trump.

Estaba llorando invisiblemente por razones nebulosas.

Casi atrapaste un pez globo. Fue conmovedor.

Jugué bádminton con mi papá en la sala de estar.

Montando olas de felicidad y desesperación.

Mamá se rió de sí misma y me sentí encariñadx

La cara amable y tímida de papá me emocionó.

.

Átomos chinos

Las galaxias pueden chocar contra una mamá tortuga.

No todo es una herramienta de adivinación.

Antimateria y metagalaxia.

Viejos pájaros y viejos átomos.

Cuanto menos pensamos, más felices

Las tortugas de mamá parecen convertirse.

Dos tortugas parecen inconscientes.

Tres tortugas pueden chocar en las ciudades.

.

 Olas autoconscientes

Olas de helado orgánico

encontraron a mis padres en China

porque no tenían miedo.

Montar olas de pez globo vivo.

Llorando porque fue conmovedor

jugar en la sala de estar

y porque me gustaron cosas.

.

Amigx emocional

Los gobiernos soñados promueven zancos

Así que existía en un mundo de zancos.

Estoy frotando estratégicamente mi aire

sabiendo que está deprimido.

No sabíamos que los hikikomoris de Chicago

colapsaban en las novelas de Shanghai.

Eligiendo escuchar.

Pavor y asombro imprecisos.

140 empresas recuerdan el 2015.

.

Corriendo en el patio de atrás

Mira a las personas que aprenden a intentar.

Guíalos hacia el placer.

A través de patios traseros.

A través de microbios cortos.

Acércalos hacia el sueño.

La gente que no se emociona.

El llanto sin efecto.

.

Sinónimo Mágico

Dijeron que el tiempo era un sinónimo de cielo.

Dijeron que cielo era un sinónimo de estar a salvo.

Desmayo en una habitación con sinónimos,

sinónimos seguros para polifarmacónico.

La gente podría partir los sinónimos por la mitad.

Los cerebros fueron tiempo dañado.

.

Los fuegos artificiales son extraños

Golpear la materia oscura con una raqueta de tenis.

Los aborígenes rara vez fingen la felicidad.

Mentir sobre fractales. Mentir sobre la guerra.

Mentir sobre todos.

Mentir a los aborígenes.

Décadas de mentiras.

Mentira mental. 

.

_________________

*Florencia Méttola nació en Tucumán en 1981. Es traductora, escribe y dibuja. Enseña inglés y planea volver a la música muy pronto. 

**Las imágenes corresponden al proyecto fotográfico Pater, 2008, de Gabriel Varsanyi.

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